Las dos caras de la cuarentena - Andrea Puelma

17 | 07 | 2020
Las dos caras de la cuarentena - Andrea Puelma

No es novedad que para todos ha sido difícil estar en cuarentena y preguntarnos cómo será esta “nueva normalidad” cuando esto termine. Podemos imaginar quizás algunas cosas, pero la realidad podría ser muy diferente. Todos hemos vivido esto de distintas maneras, ya sea que vivamos con nuestros padres, solos, en pareja, o con niños. Nos toca fuerte de alguna u otra forma. Estar lejos de los que queremos puede ser muy desesperante a veces. Sí, la tecnología ayuda y mucho, pero nunca será lo mismo que ver y tocar a alguien. Me imagino que es una cadena de mirar para el lado y fantasear cómo habría sido esta cuarentena si hubiésemos estado desde la otra vereda. El que vive con sus papás, ganas de haber estado con su mejor amiga(o) o pololo(a). 

El que vive solo, ganas de estar con alguien más para conversar. La que vive en pareja, ganas de estar con más personas o sola. Y en mi caso, que tengo niños chicos, ganas de haber estado sola (por unas semanas al menos), para descansar, ver series, leer libros, etc. Pero lo cierto es que sin los niños los días probablemente se me habrían hecho eternos y me habría aburrido mucho. Ya que ni tiempo de ir al baño sola he tenido. Al final queremos lo que no tenemos, pero se nos olvida (por cansancio, angustia, ansiedad, etc.) que somos unos afortunados. Por lo general no soy de las personas que se levanta feliz y agradecida con lo que uno tiene, porque lo doy por hecho. 

Pero si de algo me he dado cuenta enes el valor de lo simple: caminar mirando los árboles con el sol en la cara, disfrutar de un helado con la familia, ver a tus hijos reír y estar felices solo por estar contigo, un abrazo, conversar más seguido con las personas que quieres, reír de todo lo que nos ha tocado hacer encerrados que antes jamás habríamos pensado. Sí, estamos cansados y algunos un poco vueltos locos, pero probablemente esto nos dejará un precedente de que al final lo único que nos mantiene cuerdos y felices, es compartir con otros. Y así, cuando la “nueva normalidad” sea la normalidad, no nos olvidemos de dejar siempre un espacio para compartir con estas personas que han sido nuestra fiel compañía durante este periodo.

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